miércoles, 14 de febrero de 2024

Hace 104 años nacía Lala Marín.

 



María Hortensia "Lala" García Marín nació en Guaminí, provincia de Buenos Aires; el sábado 14 de febrero de 1920. Fue una dirigente política peronista y la primera presa política argentina de las distintas dictaduras.



Biografía


Actividad política


Con el surgimiento del peronismo entre 1943-1945 y el triunfo de Juan D. Perón en las elecciones presidenciales de 1946, Lala adhirió al peronismo y dedicó sus esfuerzos a la actividad política. En ese momento, las mujeres en la Argentina tenían prohibido actuar en la vida partidaria, por lo que integró el grupo de mujeres que, lideradas por Eva Perón, impulsaban la sanción de la ley del voto femenino, aprobada finalmente en 1947 por ley 13.010.


El 16 de septiembre de 1955, cuando el golpe de estado derrocó al gobierno constitucional de Juan Domingo Perón, fue detenida y trasladada al Correccional de mujeres, de la calle Humberto 1ª y Defensa, debido a su filiación peronista. Allí permaneció durante varios meses.


Integrante de una familia que participó en la resistencia peronista, su casa —ubicada en la calle Defensa 777— era centro de reunión de quienes luchaban por el retorno de Perón y el concomitante regreso al régimen democrático, del que la autodenomiada Revolución Libertadora había privado a los argentinos.


Su padre, Francisco García Marín era un firme defensor de aquella postura y dio siempre refugio a los que así pensaban… No es de extrañar, entonces, que el 8 de julio de 1956, día del legítimo levantamiento cívico-militar encabezado por el general Juan José Valle, Lala Marin fuera otra vez detenida – acusada de ser un miembro conspirativo contra el régimen de facto- y trasladada a diversas unidades carcelarias del país: Olmos, Santa Rosa (en la que se habilitó una celda especial, pues era la única mujer presa en una cárcel de hombres) para ser luego llevada a la de Concordia, más tarde, otra vez Olmos y nuevamente el Correccional de Mujeres. En total, Lala estuvo ocho años presa y su padre y sus hermanos también sufrieron los vejámenes de la prisión.


Madre de dos hijos: Charito quien estuvo casada con el prestigioso historiador Enrique Pavón Pereyra, y Omar, residente en España.


“Carcelero: tendrás mis huesos, pero no mi alma…”. Lala Marín fue libre cuando estuvo presa y fue libre cuando proclamó sus ideas sin concesiones en calles, en reuniones, en asambleas… leal a un líder, a una idea de país libre, justo y soberano …


Durante el período de ilegalización del peronismo (1955-1972) se convirtió en una más de las dirigentes de la rama femenina del movimiento de lo que se conoce como la "Resistencia Peronista". Cuando el Partido Justicialista volvió a ser legalizado en 1972, integró el Consejo Superior del mismo, en representación de la Rama Femenina del movimiento. En el seno del mismo adoptó una posición contraria a la conducción de Jorge Daniel Paladino. En 1972 integró la delegación que acompañó a Juan D. Perón en su regreso a la Argentina.


Murió el martes 1 de diciembre de 2015

viernes, 24 de febrero de 2023

Finalizado el acto eleccionario de 1946 Juan Perón escribía estas líneas a sus "descamisados"

 



Carta a los Descamisados 24 de febrero de 1946. 


Escrito por Juan Domingo Perón. 


A LOS "DESCAMISADOS"


Juan Perón Coronel (R)


Buenos Aires, 24 de febrero de 1946.


Terminado el acto electoral, deseo hacer llegar a todos los peronistas del país mi saludo y mi agradecimiento por el empeño puesto en el cumplimiento de la orden impartida.


A un' pueblo, como el formado por mis tan queridos "descamisados", es un honor y un placer servir; por ello, cualquiera sea el resultado, me siento inmensamente feliz de ser su jefe y ruego a Dios que los colme de felicidad y de bienaventuranza.


Mi obligación aumenta cada día para con esos hombres que forman la inmensa masa que sufre y que trabaja y sólo lamento que mi vida sea poco y sea corta para gastarla en su beneficio y en su defensa.


Que cada uno siga firme en la lucha, y que nadie se envanezca con los triunfos inmediatos, porque hay un objetivo final que debe alcanzarse con perseverancia y con sacrificio.


Cada peronista debe marchar alta la mirada y firme el paso hacia los destinos que, confundidos con los de la Nación, colmen de felicidad a los argentinos y de dignidad y grandeza a nuestra Patria inmortal ¡Que los demás sepan comprendernos!


Firmado: Juan Perón - Coronel.


lunes, 15 de noviembre de 2021

A 50 años de esta dura crítica de Perón al dirigente pampeano Jorge Paladino

 Algunas Observaciones a Paladino 15 de noviembre de 1971 



Escrito por Juan Domingo Perón. 


Madrid, 15 de noviembre de 1971.


PARA NUESTRA "AUTOCRITICA".


ALGUNAS OBSERVACIONES A LA GESTION DEL COMPAÑERO PALADINO


1. Una de las cuestiones que fundamentan su fracaso en la conducción táctica ha sido su espíritu absorbente que lo llevó a la impotencia para manejar una organización tan vasta como el Peronismo. No fue menos importante el estado de inorganicidad, consecuencia de lo anterior. El Peronismo sólo se puede manejar mediante una organización que permita la consiguiente descentralización de funciones, sin lo cual ningún hombre, por activo que sea, puede manejar el conjunto.


2. Siempre en la conducción es indispensable establecer un estado orgánico-funcional, para lo cual es preciso contar: Con una cabeza, que conciba y disponga para el conjunto; (Comando).


Un sistema nervioso, que transmita la concepción y lás instrucciones; (enlaces).


El número necesario de comandos de ejecución, encargados de realizar (encuadramiento).


Es mediante la existencia de semejante organización que se puede conducir una masa de las proporciones del Movimiento Peronista. El ejercicio permanente de su funcionamiento termina por establecer mecánicamente un funcionamiento adecuado de las partes y del conjunto.


3. Cuando un sólo hombre quiere manejar personalmente todo, termina por ser una "rueda loca" que gira sin engranar sino con muy pocas personas y, en consecuencia, puede haber de todo menos conducción. Esto mismo hace que la mayor parte de los organismos dependientes se sientan aislados y sin saber qué hacer, con lo que el dispositivo general termina por andar a los tumbos y los dirigentes que realmente se interesan, buscan contacto con el conductor que, en razón de su enorme tarea no los puede atender, los hace esperar y termina por disgustar a todos y, en especial, a los que más valen. Es lo que le ha pasado a Paladino.


4. Otro de los defectos ha sido el de tomar partido en uno de los bandos cuando, por razones circunstanciales, grupos de peronistas, llegan a enfrentarse. El más grave error del que conduce el conjunto es tomar partido en estas luchas faccionales. El conductor debe ser una suerte de Padre Eterno, que bendice "Urbi et orbis" porque su misión no es hacer de juez en las disputas intrascendentes, sino la de conducir a todos hacia los objetivos establecidos. Paladino, por no hacerme caso en los numerosos consejos que le di al respecto, se embanderó siempre en las luchas pequeñas de los hombres pequeños y terminó embarullado en el tumulto. No es otra cosa lo que le pasó con las "62 Organizaciones", la C.G.T. y los ocho, etc. Sin contar que en este caso, al elegir, tuvo la poca suerte de hacerlo a favor del bando que perdió.


5. La fuerza que domina al mundo es la humildad, nunca la soberbia. Si algo se ha hecho carne en el Movimiento ha sido precisamente ésto. Paladino tal vez absorbido por sus centralizadas funciones, terminó por andar de mal humor, con lo que anuló su verdadera misión: conducir la lucha del Peronismo en lo táctico. Este mismo defecto, lo fue aislando totalmente primero de su Rama Sindical, luego de su Rama Femenina, como del Sector de la Juventud. Estas rompieron su dependencia y Paladino terminó por quedar aislado e impotente de cumplir su misión.


6. El que debe conducir el conjunto, debe persuadirse que su misión inicial es "unir a todos" bajo su dirección, para lo cual no ha de pretender "mandar" sino persuadir, ya que en la función política no se trata de "un servicio militar obligatorio". Mandar es obligar. Conducir es persuadir. Al hombre siempre es mejor persuadirle que obligarle, especialmente en la conducción política.


7. Cuando se conduce, es preciso utilizar un tino especial, dejando libre juego a la iniciativa de los que ejecutan porque con eso se suma acciones positivas. Sólo cuando se percibe un error que perjudica al conjunto se debe intervenir para corregir, no para retar a nadie, especialmente si es un error sin mala intención. El que conduce, por otra parte, no debe tener la pretensión que se haga el cien por ciento de lo que él quiere. Ha de conformarse con que se haga el cincuenta por ciento dejando el otro cincuenta por ciento para que lo hagan a su gusto los demás. Es claro que en tal caso, hay que tener la sabiduría de saber elegir, que el cincuenta por ciento que le corresponde al conductor sea de los asuntos importantes.


8. El error de Paladino en este aspecto ha sido el de eliminar a todos los dirigentes que no cumplieran el total y al ''pie de la letra" sus órdenes. Así se fue desprendiendo de los mejores elementos para quedarse con los dóciles u obsecuentes, que no suelen ser los mejores. El conductor político necesita tener un tino especial, una paciencia a toda prueba y una tolerancia sin límites, sino quiere terminar con que todos lo engañen o se vayan.


9. En los movimientos políticos de toda clase, la autocrítica no sólo debe ser permitida sino que también ha de ser propugnada. Esa crítica, cuando es de buena fe, es ampliamente positiva y permite hacer los errores y corregirlos. Cuando se ejerce el mando en vez de la conducción, estos procedimientos están descartados, con lo que a menudo los errores y, la suma de errores, suele ser lo más fatal a una conducción eficaz. Tolerar la autocrítica es una muestra de inteligencia no de debilidad.


10. El que conduce debe pensar que en tal quehacer no existe una conducta privada y otra pública. El conductor y especialmente el político, no tiene sino conducta pública. Es preciso cuidar muy atentamente el detalle a este respecto porque "la mujer del César no sólo debe ser honrada sino también es menester que lo parezca". La existencia de "secretarias" y "allegadas" con demasiada influencia, no suele ser lo conveniente, como tampoco lo es que el conductor haga una vida ni siquiera sea débilmente licenciosa. Este ha sido otro factor que ha perjudicado a Paladino, no se si con fundamento o sin él.


11. Dice Martín Fierro: "Nace el hombre con la astucia que ha de servirle de guía, sin ella sucumbiría pero sigún mi experencia, se vuelve en unos prudencia y en los otros picardía". En la función política de la conducción es preciso proceder con clara y elocuente prudencia, porque sino todos estarán inclinados a pensar que se obra con picardía. El compañero Paladino, en sus gestiones que yo pienso que han sido bien inspiradas, no ha cuidado el detalle y ha extremado sus contactos con Lanusse y con Mor Roig, se tutea con el Brigadier Rojas Silveyra (Embajador en España) y tuvo demasiada intimidad con Gorilas conocidos. Ello dio lugar a que los malintencionados, dijeran que se encontraba "entregado" al Gobierno y que no era el "Delegado de Perón ante Lanusse" sino el "Delegado de Lanusse ante Perón". Es que para todas las cosas existe un límite, pasado el cual, cada uno puede pensar lo que desea y siempre habrá muchos más que piensan lo peor.


12. El quehacer político de un conductor o de un dirigente es de atracción, no de repudio. El que conduce el conjunto ha de persuadirse de que su función es atraer al mayor número de gente, ya que la acción política siendo un medio solamente, es de aspecto cuantitativo. Se trata de sumar en conjunto, ya que en la urna el voto del bueno, del malo, del rico o del pobre, del sabio o del ignorante vale lo mismo. Por eso, esta tarea suele ser un tanto ingrata, ya que hay que aceptar hasta lo que se repudia, sin embargo "hay que tragarse el sapo" o de lo contrario no meterse en el asunto. Ese ha sido otro de los defectos del compañero


Paladino: él recibía sólo al que le gustaba. Así se fue llenando de enemigos inútilmente y, "muchos perros, hacen al final la muerte del ciervo".


13. La ambición personal es consubstancial con el quehacer político y no puede ser criticado que un hombre político tenga sus ambiciones. La ambición es la fuerza motriz que, en este campo, suele mover los grandes éxitos y las grandes empresas. Un hombre joven, sin ambiciones, es inexplicable. Pero, hay que tener en cuenta que cuando las ambiciones personales se realizan a expensas del conjunto en Movimientos doctrinarios como el nuestro, hiere profundamente al sentir general que, racionalmente debe aceptar como indispensable primero la realización del conjunto. Hacerlo en perjuicio de los demás termina por crear como enemigo a todos los componentes. El principio ha de ser "realizarse en un Movimiento que se realiza" para lo cual debemos todos trabajar primero en provecho del Movimiento y luego de los hombres que lo componen. En este sentido, el compañero Paladino ha sido comúnmente acusado de ambiciones desmedidas, no se si con fundamento o sin él, pero esta acusación ha sido permanente.


14. La conducción táctica es sólo la consecuencia de la conducción estratégica que fija la acción de conjunto. Es preciso entonces que ambas han de mantener una absoluta congruencia y un permanente entendimiento. No se puede, sin producir graves males, ocultar o disimular acontecimientos para evitar malos ratos al Jefe porque con ello se lo suele inducir en error. Entre los encargados de la conducción ha de existir el más abierto sentido de realidad y de verdad que no puede ser alterado ante consideración alguna. El que conduce estratégicamente no puede ni debe ignorar nada de lo que el conductor táctico realiza. Ha sido otro de los errores del compañero Paladino que, indudablemente, sin mala intención, ha ocultado sus relaciones, entrevistas y tratativas con Lanusse y Mor Roig que el comando estratégico ha debido conocerlas por otros conductos.


15. El Movimiento Peronista tiene sus "autodefensas" en permanente vigilancia sobre los dirigentes. Ello ha de obligar a los que conducen o encuadran sectores del mismo a mantener una prudente conducta ante sus propios subordinados, que, aunque no parezca, lo juzgan permanentemente. De manera que no sólo hay que ser honesto sino que es indispensable ponerlo en evidencia en forma permanente ante el peligro de ser mal juzgado por las apariencias. Es otro error del compañero Paladino, que se conformaba con proceder bien sin importarle el concepto que la masa tenía de su conducta.


16. No podemos suponer que el compañero Paladino haya procedido mal, sin embargo, amplios sectores del Peronismo así lo juzgan. Es la consecuencia de haber olvidado preceptos fundamentales que el Conductor no puede desconocer. Conducir es un arte y, como en todas las artes, el artista es su parte vital. Naide puede conducir un cuerpo o una masa si en ellos no se ha desarrollado antes un sentido y un sentimiento de obediencia, para lo cual es preciso poner en evidencia ciertos valores que lo hagan posible. La resistencia a una conducción es un factor profundamente negativo en el quehacer político. Lo primero que el que conduce debe evitar es precisamente toda resistencia y para ello la persuación es el arma.


17. Otro de los errores cometidos, aunque con la más buena intención, ha sido utilizar la "Hora del Pueblo" para gestionar en favor del Jefe del Movimiento. La "Hora del Pueblo" ha sido creada a fin de atender el tono de negociación que intentaba introducir la dictadura y tratar allí de imponerle el "Llamado a elecciones" a la vez que tratar de "Ganar la Paz" así como ya habíamos ganado la Guerra.


Se trataba entonces de negociar siempre en conjunto y nunca separadamente. El compañero Paladino trató de negociar sólo y de allí que "estrechara demasiado la esgrima" que lo hizo aparecer mal en distintos sectores del Movimiento. No se explica la "Hora del Pueblo" sino en tren de conjunto, ya que se aprovecha allí el "Frente Común" para negociar.


18. Uno de los factores que más ha gravitado para que el compañero Paladino fuera aislado, fue su inclinación a calificar y descalificar sectores peronistas que no le eran afectos. El que conduce el conjunto no debe caer en este error porque, precisamente, su misión es la de unir a todos los que han de ser conducidos. En este orden de ideas no hay que hacer cara fea ni de vinagre porque aunque el vinagre es desagradable y ácido, sin él no hay ensalada posible. Quedan en este momento algunos sectores peronistas que deambulan sueltos de la conducción, aún cuando podían ser muy útiles en la acción de conjunto. Es precisamente la existencia de sectores lo que hay que aprovechar para dar al dispositivo una articulación apropiada a la lucha que se quiere realizar.


19. Nuestro dispositivo actual se articula con: Grupos activistas de la guerra revolucionaria,


Grupo de agitación ideológica (Encuentro de los Argentinos).


Hora del Pueblo (organización del frente común y organización de superficie).


Rama Sindical del Movimiento (C.G.T. y "62 Organizaciones").


Confederación General Económica.


Todos estos agrupamientos deben ser manejados y coordinados por el Peronismo en la lucha contra la dictadura militar. Al compañero Paladino le aconsejé muchas veces hacerlo, pero nunca encontré buena voluntad. Personalmente lo reuní con el Doctor Porto del Encuentro de los Argentinos, con el Señor Gelbard de la Confederación General Económica; con varios muchachos de los Grupos Activistas; con el Secretario General de la C.G.T., aparte de hacerlo también con la Señora Juana Larrauri. Pero, el compañero Paladino o no los atendió, o lo que fue peor, terminó peleándose con ellos.


20. Durante el tiempo en que el compañero Paladino tuvo a su cargo la conducción táctica, la afluencia de dirigentes peronistas a Madrid fue extraordinaria. Toda gente de buena voluntad y sumamente útil en la lucha que, desatendida por él, recurría al Comando Estratégico en procura de soluciones. En cada caso los puse en contacto con Paladino pero inútilmente porque o no los atendía o los retaba, por haberme presentado el problema a mí. Todo es consecuencia de no haber organizado las cosas: es natural que si uno desea hacer todo personalmente, en una tarea como conducir el Movimiento, no pueda dar abasto a satisfacer a todo. En cambio si hubiera descentralizado un poco sus tareas, confiando parte de ellas a hombres de confianza, todo podría haberse realizado sin esfuerzo. En la conducción política es preciso confiar en algunos hombres. No todo ha de ser desconfianza porque el número de tareas a cumplir es tan grande que, uno solo, termina por agotarse y dejar de cumplir la mayoría de ellas.


Firmado: Juan Perón.


COMANDO SUPERIOR PERONISTA.


viernes, 15 de mayo de 2020

Se cumplen 47 años de esta carta de Perón al Doctor Rodolfo J. Arce




Carta al Dr. Don Rodolfo J. Arce 15 de mayo de 1973

Escrito por Juan Domingo Perón.


Madrid, 15 de mayo de 1973.
Sr. Diputado Nacional.
Dr. Don Rodolfo J. Arce.
Buenos Aires.
Mi querido compañero y amigo:
He conocido por publicaciones de los diarios su intención de presentar a la Legislatura nacional un "Proyecto de Ley" tendiente a restituirme "el Grado Militar y los honores corres­pondientes" y deseo hacerle algunas reflexiones al respecto, que considero de importancia formular antes de dar un paso seme­jante.
Comienzo por agradecerle profundamente su buena inten­ción pero, a fin de evitar en estos momentos un lío más de los muchos que ya tenemos con las "Fuerzas Armadas" y con los que se "van a armar", considero pertinente que ese asunto ha de tratarse con la mayor prudencia.
Empiezo por decirle que a mí, personalmente, lo del grado como lo de los honores, me tienen sin cuidado. Desgraciada­mente, en nuestro país se ha hecho ya inveterada costumbre de que para llegar a General es suficiente tener buena salud y cuidar de no pelearse con nadie. En cambio, para llegar a ser Perón suele costarle a uno muchos esfuerzos y muchos sacri­ficios. Por lo tanto, prefiero seguir siendo Perón que General.
Partiendo de esta base, aún por una cuestión de ética elemental, no quisiera que nadie fuera a pensar que yo auspicio una medida semejante, como se afirmará de inmediato por los que no me quieren bien. En cambio, ¡ que lindo sería que se supiera que yo renuncio olímpicamente a tales reivindicaciones que, por otra parte, no me interesan!
Usted debe tener en cuenta que la privación del grado y del uso del uniforme, ha sido por lo menos aparentemente, dictada por resolución de un "Tribunal de Honor" y que esta "institu­ción" es una cuestión interna del Ejército, es decir, una medida solo institucional y no gubernamental. Cuando el dictador de turno aprobó esa resolución, no realiza un acto de Gobierno propio, sino que, como "Comandante en Jefe", aprueba una resolución de un "Tribunal de Honor" cocinada por los pares del acusado y que solo puede ser levantada por los mismos. Una Ley que la Nación que lo hiciera, indudablemente tendría todo el valor legal obvio, pero no levantaría la sanción moral que tal medida implica. Son esas cosas que algunos "simuladores del honor" han instituido en beneficio de las causas que sirven.
Por todo éllo y siendo una cosa que no tiene valor alguno, desde que sabemos cómo se habrá hecho, conviene dejar todo como está, ya que, yo que soy el interesado no le doy importancia alguna. O, de lo contrario, cabría hacer una investigación en el Ministerio de Ejército, pidiendo el expe­diente que debía existir en el archivo del mismo, para recién entonces, si existe algo, poder proceder.
Proceder directamente por medio de una Ley Nacional, no tengo la menor duda que cumpliría el objeto de restituirme "el grado y los honores", si hay tales; pero no es precisamente eso lo que puede interesarme en este asunto, ya que la situación moral no variaría, por que a mí me interesa más "el honor" que "los honores".
Usted, como todos los diputados, ha de saber que ese acto ordenado por la dictadura, fue producto de una época, de unos hombres y de un designio, que estaban lejos de configurar un proceder justo y correcto, menos aún en cuestiones de honor militar, donde los que habrían de juzgar traicionaron un juramento y una palabra de honor empeñados.
Tengo ya demasiados años como para no comprender ciertas cosas y no colocarme sobre el bien y el mal. Temo ver tales cuestiones en momentos como el actual, no creo que sea conveniente: la Historia ha de juzgarnos a todos y solo de allí podrá esperarse la verdad, que en este momento resultaría prematuro querer desentrañar.
Por otra parte se, de buena fuente, que el tal "Tribunal de Honor" fue más qüe nada una simulación ordenada, a la que se prestaron algunos generales más obedientes que ecuánimes y sinceros. Bastaría pedir los antecedentes al Ministerio de Ejér­cito, para comprobar que, sobre el caso, no existen antecedentes oficiales y fehacientes.
Por todo lo anterior, pienso que promover en este momento una cuestión que hace solo a un hombre, aunque ese hombre sea yo, cuando hay tantas cosas que hacer por el país, equivaldría a perder lamentablemente el tiejnpo. Sobre mi honor, yo res­pondo solo ante mi conciencia; los demás responderán de la suya.
Para terminar, amigo Arce, quiero hacerle llegar, junto con mi saludo más afectuoso, mi agradecimiento por su buena intención y mis mejores deseos.
Un gran abrazo
Firmado: Juan Perón

jueves, 21 de noviembre de 2019

Hace 203 años San Martín renunciaba a todos los cargos que se le querían dar en una airada nota de protesta enviada al "Censor" de Buenos Aires




Carta del General San Martín al «Censor» de Buenos Aires el 21 de Noviembre de 1816



Señor Censor—Muy señor mío: Por el último correo se me avisa de esa capital haber solicitado el Cabildo de esta ciudad ante el Excmo. Supremo Director se me diese el empleo de brigadier. No es esta la primera oficiosidad de estos señores capitulares: ya en Julio del corriente imploraron del Soberano Congreso se me nombrase General en Jefe de este ejército.
Ambas gestiones, no sólo han sido sin mi consentimiento, sino que me han mortificado sumamente. Estamos en revolución, y a la distancia puede creerse, o hacerlo persuadir genios que no faltan, que son acaso sugestiones mías.
Por lo tanto, ruego a V., se sirva poner en su periódico esta exposición, con el agregado siguiente: protesto a nombre de la independencia de mi patria no admitir jamás mayor graduación que la que tengo, ni obtener empleo público, y el militar que poseo renunciarlo en el momento en, que los americanos no tengan enemigos.
No atribuya V. a virtud esta exposición, y sí al deseo que me asiste de gozar de tranquilidad el resto de mis días. B. L. M. de V. su atento paisano etc.
JOSÉ DE SAN MARTÍN.
Mendoza y Noviembre 21 de 1816.

viernes, 30 de agosto de 2019

Se cumplen 48 años de esta carta de Perón al recordado Atilio García Mellid





Carta al Doctor Atilio García Mellid 30 de agosto de 1971

Escrito por Juan Domingo Perón.

Madrid, 30 de agosto de 1971.

Al. Dr. Atilio García Mellid

BUENOS AIRES

Mi querido amigo:

Por mano y amabilidad del compañero Manuel Campos, he recibido su amable carta del 23 de agosto próximo pasado, que considero una disquisición antológica de nuestra experiencia histórica, de una tremenda objetividad que, con su elocuente apreciación del momento que nos toca vivir, pone en evidencia lo que muchos se afanan por desvirtuar con aviesas intenciones.

Comparto totalmente su juiciosa apreciación y estoy en la misma posición espiritual que su carta traduce. El compañero Campos lleva una cinta magnetofónica que le hará escuchar y que contiene:

1. Nuestro punto de Vista sobre la situación argentina;

2. Consideraciones sobre la preparación humana y técnica. En esa grabación, que contiene mi contestación a la dictadura hecha llegar por memorándum, he tratado de sintetizar nuestra posición con la suficiente claridad, como para que no se llamen a engaño.

Yo no tengo la menor duda de las intenciones que abrigan los de la dictadura militar, porque conozco los fines que sirven y los intereses que defienden, pero a esta altura de los acontecimientos ya es muy difícil que puedan servir las trampas. Para poderlas hacer, no es suficiente con que exista un tramposo, sino que es preciso que también haya un tonto para creerles y ya de éstos no creo que quede uno en la República. Es un juego demasiado visto y, por visto, demasiado conocido.

En la actualidad sabemos que carecen de la fuerza indispensable para imponer y, dentro del mismo "entourage" del Gobierno, existen las discrepancias suficientes como para que no puedan hacer lo que quieren. Fuera de ello, las Fuerzas Armadas están muy divididas y, dentro de ellas, se conspira abiertamente. Es que el tiempo trabaja ya a nuestro favor y al de nuestro Pueblo, en tanto nuestro Movimiento y la opinión pública, están preparadas para la lucha, sea ésta de cualquier naturaleza que sea.

Si la dictadura, que ha propuesto una solución limpia, la cumple, entregando el Gobierno y el Poder durante el año 1972, para que las Fuerzas Armadas puedan regresar a sus cuarteles, de donde nunca debieron salir para enfrentarse con su Pueblo, nosotros deberemos apoyar la solución. Pero si no la cumplen, deberá estar persuadida de que enfrentará una lucha despiadada contra todos, que podrá llegar hasta la guerra civil si es preciso.

Dentro de esta disyuntiva no caben simulaciones, porque todo tiene su límite en el tiempo. Nosotros pensamos que llevamos ya dieciseis años de guerra. Durante ese lapso, hemos ganado varias batallas. La última ha sido la decisiva porque la dictadura ha iniciado la retirada. Como es usanza en la guerra, nosotros hemos ordenado la persecución y, como también sucede en las operaciones, el enemigo derrotado, intenta una "mesa de negociaciones" (el Gran Acuerdo Nacional). Nosotros concurrimos a ella porque no es todo ganar la guerra, sino que es indispensable "ganar la paz". Es en lo que estamos. Pero nada nos hará pensar que la guerra ha terminado y obraremos en consecuencia.

La situación no da para más: o Lanusse llama a elecciones en el tiempo indicado y entrega el Gobierno al que venza o caerá irremisiblemente como sus antecesores: ¡Pobre de él si no da al factor tiempo la importancia que tiene en las actuales circunstancias! Ya no gana tiempo como algunos dicen, ahora lo pierde porque la decisión es demasiado perentoria. Por eso, los que deben estar apurados son ellos, no nosotros. El desgaste económico y social seguirá avanzando peligrosamente. Si nosotros procedemos bien en lo político, su suerte está echada.

Tomado el Gobierno, por un camino o por otro, lo que necesitamos es preparación, organización y conducción inteligente. Eso es lo que me preocupa en estos momentos y estoy ocupado en promover por todos los medios a mi alcance.

En la actualidad contamos con todas las fuerzas políticas y gran parte de las económicas y sindicales. Sin duda no están organizadas pero sí, en cierta medida, cohesionadas. Todo depende de que se les conduzca bien. Ya estamos acostumbrados a este estado de cosas. El que anhele manejar el orden en la política, morirá de una sed desconocida, porque en política nunca existe el orden. De ello se infiere que para conducir lo político, es preciso "acostumbrarse a manejar el desorden". En eso tengo ya una gran experiencia y la suficiente práctica.

Creo que las cosas marchan bien: por lo pronto los designios de la dictadura son demasiado ambiciosos como para que los puedan realizar. Lo que no alcanzo a comprender, cómo puede haber un General que crea que el Pueblo pueda votarlo, después de lo que han hecho con el país y con su propia Institución.

Ruego por que la salud le acompañe, como para que en poco tiempo más pueda darle el abrazo que anhelo. Le ruego que, junto con mi saludo más afectuoso, quiera aceptar mis mejores deseos.

Un gran abrazo.

Firmado: Juan Perón.

martes, 25 de junio de 2019

El recuerdo de Günther Rodolfo Kusch a 97 años de su natalicio






Nacido en Buenos Aires el 25 de junio 1922 y fallecido en la misma ciudad el 30 de septiembre de 1979. De padres alemanes radicados en Argentina. Profesor de Filosofía por la Universidad de Buenos Aires en 1948. Ejerció una actividad técnica en la dirección de psicología educacional y orientación profesional del Ministerio de Educación de la Provincia de Buenos Aires en el ámbito de la sociología, la psicología y una amplia actividad docente en la enseñanza secundaria y sobre todo superior en universidades argentinas y bolivianas.

Realizó viajes de investigación y trabajos de campo en la zona del noroeste argentino y del altiplano boliviano; organizó simposios, seminarios y jornadas académicas sobre la temática americana ; participó entre otros eventos como miembro titular del XXXVII y XXXIX Congresos Internacionales de Americanistas, del II Congreso Nacional de Filosofía en Alta Gracia, Córdoba en 1971 y de las Semanas Académicas en torno al pensamiento latinoamericano organizadas por la Universidad del Salvador, área San Miguel, 1970-1973; fue miembro de la Comisión Directiva de la Sociedad Argentina de Escritores 1971-1973; integró el equipo argentino dirigido por J. C. Scannone sobre “Investigación filosófica de la sabiduría del pueblo argentino como lugar hermenéutico para una teoría de filosofía de la religión acerca de la relación entre religión y lenguaje” 1977-79.

Fue sobre todo autor de numerosas obras filosóficas y literarias, en las que transmitió lo que su gran sensibilidad poética y pensante le permitió captar de propio y valioso en América. Su obra ha sido reunida en 4 tomos de Obras completas, Editorial Fundación Ross, Rosario, 1998-2003, quedando aún algunos inéditos, sobre todo anotaciones y materiales de trabajos de campo:

Tomo I: Datos bio-bibliográficos, Presentaciones; La seducción de la barbarie; Indios, porteños y dioses; De la mala vida porteña; Charlas para vivir en América.
Tomo II: América profunda; El pensamiento indígena y popular en América; Una lógica de la negación para comprender a América: La negación en el pensamiento popular.
Tomo III: Geocultura del hombre americano; Esbozo de una antropología filosófica americana; Ensayos.
Tomo IV: Lo americano y lo argentino desde el ángulo simbólico-filosófico Pozo de América; América parda; Bolivia; SADE; Teatro; Anotaciones para una estética de lo americano; Homenaje a R. Kusch de la Cámara de Diputados de la Nación.

Falleció en Buenos Aires el 30 de septiembre de 1979.

OBRAS PUBLICADAS

"La ciudad mestiza", folleto en Colección Quetzal, Buenos Aires, 1952 (Biblioteca Nacional No. 323.905); "Seducción de la Barbarie, Análisis herético de un continente mestizo", distribuido por Editorial Raigal, Buenos Aires, 1953 (Biblioteca Nacional No. 327.011, Biblioteca Facultad de Filosofía y Letras No. 168-1-23); "Anotaciones para una estética de lo americano", folleto, Buenos Aires (Biblioteca Nacional); "Tango" y "Credo Rante", Editorial Talía, Buenos Aires, 1958. (Teatro); "La muerte del Chacho" y "La Leyenda de Juan Moreira", Editorial Stilcograf, Buenos Aires, 1960 (Teatro); "América Profunda", Editorial Hachette, 1962, Buenos Aires (Faja de Honor de la Sociedad Argentina de Escritores 1962 y Mención de Honor del Consejo del Escritor); 2a. edición, Editorial Bonum, Buenos Aires 1975; "Indios, Porteños y Dioses", Editorial Stilcograf, Buenos Aires 1966; "De la Mala Vida Porteña", colección La Siringa de Editorial Peña Lillo, Buenos Aires, 1966; "El afán de ser alguien", ensayo con dibujos de Almataller (tinta china) de Libero Badii, 1965; "Cafetín" (Homenaje a Discépolo), (teatro inédito); "El pensamiento indígena americano", Editorial Cajica, Puebla, México, 1970 (Premio Nacional de Ensayo "Juan Bautista Alberdi", producción 1970-71), 2a. edición, Buenos Aires, 1973; "La negación en el Pensamiento Popular", Editorial Cimarrón, Buenos Aires, 1975; "Geocultura del hombre americano", Editorial García Cambeiro, Buenos Aires, 1976. Además colaboró con artículos y notas en "La Nación", "El Mundo", "Verbum", "Sur", "Espiga", "Contorno", "Comentario", Revista de Educación", "Cuadernos de Filosofía" de la Universidad de Buenos Aires (Argentina). "El Diario","Presencia", (Bolivia), "Idea", (Perú), "América Indígena" del Instituto Indigenista Interamericano (México); etc.



TEATRO

El conjunto "Juan Cristóbal" estrenó su obra teatral "Tango" en la Sala de "La Máscara" el 23 de Agosto de 1957. "Credo Rante" se estrenó en el Teatro de Arte en 1958. "La Leyenda de Juan Moreira" fue estrenada por Francisco Petrone en el Circo - Teatro Arena, Plaza Once, Buenos Aires, en 1958. "La muerte del Chacho", fue trasmitida por Radio Municipal, Bs. As., 1964.

PREMIOS

Faja de Honor de Ia Sociedad Argentina de escritores 1962, por "América Profunda". Mención de honor del Consejo del Escritor 1963 por la obra mencionada. Mención especial en Ensayo en la Cuarta Fiesta Nacional de las Letras, Necochea, 1967 por "Indios, Porteños y Dioses' y "De la Mala Vida Porteña". Premio Nacional de Ensayo 'Juan Bautista Alberdi ' (producción (1970 - 1971) por "El Pensamiento indígena Americano".



ACTIVIDAD DOCENTE

Además de la enseñanza secundaria (25 años), en la Enseñanza Superior fue profesor de Historia de la Cultura y Estética (desde 1963) en la Escuela Superior de Bellas Artes "Pridiliano Pueyrredón". Universidad Nacional de Salta, Argentina: Profesor de Ética, segundo cuatrimestre 1973; Seminario Permanente sobre Cultura Nacional, octubre - diciembre 1973. Seminario sobre Antropología Filosófica, segundo cuatrimestre, 1973. Fue jefe del Servicio de Relaciones Latinoamericanas (1973 - 1976), Fue organizador del 11mo. Encuentro de Rectores del Área Centro - Sudamericana auspiciado por la UNSa. y realizado en Salta, en marzo de 1974. Seminario sobre Pensamiento y Cultura Popular, 1974 - 1975. En 1975 fue nombrado Director de la Carrera de Filosofía. Realización de un seminario sobre la Problemática Centro-Sudamericana, tema central: "El pueblo y las estructuras nacionales", octubre - noviembre 1975. Realización de las 'Primeras Jornadas de Cultura Popular' (servicios de Relaciones Latinoamericanas y Acción Cultural), noviembre 1975. Realización del 'Primer Simposio sobre el Hombre Andino y Americano' (Servicios de Relaciones Latinoamericanas y Acción Cultural), con participación de investigadores y especialistas del área y de universidades de Argentina y Bolivia, 12 a 14 de diciembre de 1975. Curso en el Instituto Bernasconi sobre "Bases psicológicas y sociales del binomio enseñanza - aprendizaje" para directores de escuelas, 1964. Universidad Técnica de Oruro (Bolivia): dictó cursos sobre "Filosofía Indígena" (1967) y ' Filosofía Americana" (1970). Universidad Mayor de San Andrés, La Paz (Bolivia): Curso sobre "Pensamiento Indígena", 1967. Universidad Nacional de Cuyo, Mendoza (Argentina): curso sobre "El Pensamiento Indígena", 1969. Universidad Nacional de Buenos Aires: clases sobre "Pensamiento Popular", 1974

Fuentes: www.cecies.org/articulo.asp?id=84 y la publicación "Kiwicha", Año I, Núm. 5, junio/julio de 1995, Tilcara, Jujuy, Argentina.